Andalucía Cicloturismo

La doble eme: rutas, altimetrías de puertos de Andalucía… Y mucho más.


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Collado de la Traviesa (Collado del Pocico), el largo y sinuoso camino.

Estado del firme:**

Dureza:***

Volumen de tráfico:*

Consejos y sugerencias: el título del artículo lo dice prácticamente todo: largo, sinuoso, duro -añadimos- y, otra vez, largo… Paciencia con él porque su parte final es de las que tardan en olvidarse.

El collado del Pocico se corona a escasos cientos de metros del punto más alto de la carretera, el collado de la Traviesa.

Después de haber recorrido la carretera transversal de la Sierra de las Villas de Norte a Sur no se nos ocurre mejor manera de retornar al punto de salida que dándole la vuelta a la tortilla. La ruta inversa, como hemos tenido ocasión de comprobar a la ida, nos deparará un reto de gran entidad: el conocido como Collado del Pocico, todo un primera categoría, que se continúa hasta coronarse el Collado de la Traviesa situado unos 30 m. más alto.

El ascenso, de casi 30 km. de longitud, nos concederá, no obstante, momentos de recuperación, largos descansillos que nos permitirán apreciar plácidamente un entorno de naturaleza agreste, por lugares verdaderamente sobrecogedores como el embalse de Aguascebas.

Rincones de suma belleza, como el Embalse de Aguascebas, nos aguardan en el recorrido de este larguísimo puerto.

El puerto podemos dividirlo en tres partes bien diferenciadas: una primera de subida casi constante hasta bien entrado el km. 12, donde se corona un primer altillo denominado Encajacabras; desde allí hasta el km. 21 hay un tramo con cierta tendencia descendente, aunque con constantes repechos que nos impedirán recuperar por completo las fuerzas; desde este punto, tras pasar una vaguada a derechas, afrontaremos el tramo final de casi 7 km. de subida para coronar el puerto.

En Mogón, puente sobre el Guadalquivir en que comenzamos el ascenso.

Pues bien, es el primer trecho el de mayor dificultad de todo el puerto. Comenzamos en uno de los puentes sobre el Guadalquivir que encontramos en Mogón, una hermosa pedanía de Villacarrillo, a los pies de la Sierra de las Villas.

Destaca en el caserío su castillo árabe enseñoreándose sobre el valle, aunque pronto abandonaremos la ribera del Guadalquivir por rampas casi imperceptibles para adentrarnos en las primeras estribaciones de la sierra. El olivar domina por completo un paisaje que se nos antoja ciertamente monótono.

Duras rampas iniciales por una carretera estrecha y botosilla.

En cualquier caso poco nos quedará que disfrutar en el momento en que la carretera se empine, ya que se siguen dos km. a casi el 8% que esconden constantes y continuas rampas superiores al 10%. A base de retorcerse, la carretera se eleva y el valle queda muy pronto a nuestros pies.

Será frecuente cruzarse con algún tractor en estos primeros kilómetros en los que el medio agrícola predomina sobre el natural. Es por ello por lo que el estado de la carretera en los primeros compases del puerto se encuentra algo más deteriorado.

Desde algún rellano son visibles Villacarrillo o Iznatoraf. Aquí, el primero de ambos.

Pronto un corto descenso nos deja en una vaguada a izquierdas donde tres kilómetros aún más duros que los dos anteriores nos harán retorcernos a base de bien. La carretera, estrecha, se empina por momentos concediendo tan sólo leves rellanos en que, a la par que recuperamos el resuello, podremos echar un vistazo al entorno de lomas que nos rodea con Villacarrillo como prácticamente el único atisbo de civilización.

Antes de coronar el alto de Encajacabras, la vegetación va sufriendo un cambio paulatino.

Unos cientos de metros después del cruce de Santo Tomé disfrutaremos de un kilómetro muy suave en el que el panorama comienza a cambiar con la aparición de los primeros pinos. El olivar, que irá desapareciendo paulatinamente, va dejando paso también a matorrales y arbustos aromáticos.

Rampas salteadas irán aderezando los kilómetros siguientes, más llevaderos, hasta coronar el alto de Encajacabras.

Esta curva marca un antes y un después en el entorno del puerto. Abandonamos definitivamente el olivar para adentrarnos definitivamente en el corazón de la Sierra de las Villas.

Comienza aquí, con un descenso continuado de más de 2 km. la segunda parte del puerto. La tupida vegetación, el constante curveo y la estrechez de la carretera cobran protagonismo, a lo que se unen los constantes repechos que traban el descenso. Precisamente en uno de éstos, el más largo, trazaremos una herradura a izquierdas que marca por completo el puerto, ya que cambiaremos definitivamente el paisaje de lomas por el de alta montaña.

Por un descenso que exige constante pedaleo alcanzamos el embalse de Aguascebas, donde unos cientos de metros llanos supondrán un grato descansillo.

Poco después del Embalse del Aguascebas, retomaremos el ascenso.

El embalse, pequeño, ofrece con sus azuladas aguas un magnífico contraste de colores en la sierra. Poco después de atravesar el dique, retomamos las rampas del puerto, que se harán constantes a partir de una curva de vaguada a izquierdas. Luego, varias herraduras se sucederán a la par que ganaremos una magnífica panorámica sobre el embalse y el incomparable entorno donde se ubica.

Largas rectas en la parte final del puerto.

Luego, larguísimas rectas ascendentes flanqueadas por una continua arboleda serán las protagonistas de un puerto que siempre rondará el 5 y el 6 por ciento y que, cuando roza el doble dígito, hace verdaderos estragos en unas piernas tremendamente fatigadas por la longitud del mismo.

Espléndida panorámica de la sierra desde el mirador del collado del Pocico.

Coronamos el Collado del Pocico, con su correspondiente cartel y junto a una fuente –a día de hoy sellada-, pero seguimos pedaleando, porque en menos de un kilómetro habremos alcanzado el punto más alto de la carretera, donde se sitúa Collado de la Traviesa por medio de una carretera literalmente colgada en la ladera de la roca. De obligatoria parada, eso sí, será el mirador del Collado del Pocico, al poco de coronarlo. Merecerá la pena respirar profundamente y dejarse hipnotizar por un paisaje verdaderamente fascinante.

GALERÍA FOTOGRÁFICA.

Mapa:

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Nevada en el puente del día de Andalucía (28F)

Camino del Collado del Pocico (Sierra de las Villas, Jaén). Foto de Bosco Rite.

El pasado 28 de febrero celebrábamos un día de Andalucía más, aunque no como cualquier otro. La tormenta de nieve que ha azotado buena parte de la península –si no toda- no ha pasado de puntillas por nuestra comunidad precisamente.

Así que queremos dejar algún documento gráfico como testimonio de la nevada caída.

Desde el camping del Peñón de Algámitas (Sierra Sur de Sevilla) se veía un gélido panorama.

Ninguna provincia andaluza quedó sin su blanco manto, desde Huelva hasta Almería, lo que se tradujo en multitud de carreteras cortadas, pueblos incomunicados e incluso fallos en el suministro eléctrico.

Nosotros estuvimos en la Sierra Sur de Sevilla el mismo día 28 y presentaba este bellísimo aspecto.

Bajando desde el Saucejo, hermoso paisaje de la sierra del Tablón (Sierra Sur de Sevilla).

Horas antes, el puerto del Zamorano, entre Pruna y Algámitas, había estado cerrado al tráfico.

El Peñón de Algámitas desde el final de la carretera (Sierra Sur de Sevilla).

Más tarde, camino de Málaga, la nevada era copiosa.

En la autovía de ascenso a las Pedrizas, camino de Málaga, arreciaba la nieve a eso de las 18 hrs.

Un día después, el 1 de marzo,  la Sierra de las Villas de Jaén lucía de tal guisa:

Desde el mirador del Collado del Pocico las cumbres de la Sierra de las Villas lucían un hermoso velo blanco. Foto de Bosco Rite.

Desde el Collado del Pocico hasta el de la Traviesa hay un corto trecho que, como puede observarse, estaba absolutamente impracticable. Foto de Bosco Rite.

Varias semanas antes ya había acontecido otra copiosa nevada. Os dejamos un par de imágenes del puerto de la Losa y el Pico de la Sagra en Granada, en una zona cuasi inhóspita de Andalucía:

Vistas desde el puerto de la Losa (Granada). Foto de Bosco Rite.

Coronando el puerto de la Losa con La Sagra y sus casi 2.400 m. de altitud de fondo. Foto de Bosco Rite.

Lo cierto es que de acontecer varias semanas antes, esta nevada preprimaveral podría habernos privado de la celebración de alguna etapa de la Vuelta a Andalucía ya que, por ejemplo, el puerto de las Palomas en la Sierra de Grazalema permanecía cortado todavía el día 1 de marzo. Por suerte para el desarrollo de la carrera, la nieve llegó con cierto retraso.

GALERÍA FOTOGRÁFICA.